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Frizz un problema universal con una solución en 3 pasos
El frizz o encrespamiento es un efecto en el que los cabellos se esponjan, dando una apariencia rebelde, opaca y sin forma.
El frizz aparece cuando la cutícula del cabello, es decir, la capa externa que lo protege, se abre, se levanta o se encuentra dañada.
La cutícula está formada por pequeñas células que, juntas, crean una superficie similar a unas escamas. Cuando estas permanecen lisas y ordenadas, el cabello refleja mejor la luz y luce más suave y brillante. Cuando se levantan o se dañan, aparece el temido encrespamiento.
¿Qué factores provocan el frizz?
Falta de hidratación
Un cabello seco y deshidratado actúa como una esponja. Al estar sediento, puede abrir sus cutículas e intentar absorber la humedad presente en el ambiente.
Humedad ambiental
Cuando la humedad del ambiente penetra en la fibra capilar, el cabello puede hincharse de manera irregular y generar esas pequeñas “nubes” de pelos rebeldes que conocemos como encrespamiento.
Electricidad estática
La fricción con la ropa, ciertos tejidos o algunos materiales de cepillos y peines puede generar electricidad estática en el cabello, haciendo que el encrespamiento sea todavía más evidente.
Daño físico o químico
El uso frecuente de planchas, secadores a temperaturas demasiado altas sin protección térmica, tintes, decoloraciones y otros tratamientos químicos puede deteriorar la cutícula y dejar la fibra capilar más vulnerable.
El Tratamiento Antifrizz que te ayudará a recuperar el control
La clave está en la constancia. Te proponemos una rutina de 3 pasos durante un mínimo de un mes, observando progresivamente cómo responde tu cabello. ¿Empezamos?
1. Nutrición profunda con Aceite de Pepita de Uva y Petit Grain
Su aporte de vitaminas y Omega 6 lo convierte en un gran aliado para aportar nutrición a la fibra capilar.
TIP DE NUESTROS ESTILISTAS: aplícalo sobre el cabello seco antes del lavado. De esta manera, los lípidos botánicos pueden actuar sin que el agua sea una barrera.
Distribuye una cantidad generosa desde el cuero cabelludo, pasando por medios y llegando hasta las puntas. Masajea suavemente y deja actuar durante al menos 2 horas. Después, lava el cabello con el Champú de Miel y Naranja.
2. Lava, acondiciona y sella la cutícula
El pH ácido del Champú de Miel y Naranja es ideal para realizar un lavado suave y respetuoso con el cabello.
TIP: emulsiona el champú con un poco de agua en tus manos antes de aplicarlo sobre el cuero cabelludo. Recuerda que son las raíces las que acumulan principalmente suciedad y grasa.
La fricción es nuestra enemiga, así que masajea suavemente el cuero cabelludo. No es necesario aplicar una gran cantidad de champú en el resto de la melena: al aclararlo, el producto que se desliza por los largos será suficiente para limpiarlos sin eliminar innecesariamente sus aceites naturales.
Después del lavado, llega el turno del Acondicionador de Naranja y Karité. Además de tener un aroma irresistible, su función es ayudar a suavizar y sellar la cutícula.
Aplícalo de medios a puntas, déjalo actuar según las indicaciones del producto y aclara. Notarás la diferencia en la suavidad de tu melena.
3. Un acabado pulido
Si buscas controlar el frizz, evita dejar que el cabello se seque completamente al aire. Las herramientas de secado no son nuestro archienemigo: la clave está en utilizarlas correctamente.
TIP DE NUESTROS ESTILISTAS: retira primero el exceso de humedad con una toalla, sin frotar el cabello. Después, seca utilizando aire frío o templado.
Cuando el cabello esté prácticamente seco, rocía el Spray Antiencrespamiento de Té verde y Aloe Vera y vuelve a darle un ligero toque de secador para conseguir un acabado más pulido.
¿Por qué es importante cuidar la fibra capilar?
Cuando la cutícula está dañada, la fibra capilar pierde parte de su función protectora. Por eso, una rutina constante de nutrición, lavado suave, acondicionamiento y protección puede ayudarte a mantener el cabello más suave, manejable y con un aspecto más uniforme.
El frizz no tiene por qué convertirse en una batalla diaria. Con los productos adecuados, una rutina constante y unos buenos hábitos de cuidado, puedes recuperar el control de tu melena.
Tu rutina Antifrizz:
- Nutre: Aceite de Pepita de Uva y Petit Grain antes del lavado.
- Lava y acondiciona: Champú de Miel y Naranja + Acondicionador de Naranja y Karité.
- Acabado: Spray Antifrizz y secado con aire frío o templado.
La constancia es la clave para conseguir una melena más suave, cuidada y libre de encrespamiento.